Una forma sencilla de comprobar el manómetro es montar un juego de boquillas completamente nuevo y realizar una prueba práctica de caudal.
Coloque una presión – por ejemplo 3 bar – y calibre una boquilla con la jarra de calibración.
Si el caudal de las boquillas es el mismo que marca la tabla a su presión, el manómetro funciona correctamente.